Aún después de más de 5 siglos de la conquista, sobreviven en Costa Rica diferentes grupos indígenas que conservan su cultura ancestral, su lenguaje y sus costumbres. En Talamanca se encuentra uno de los grupos indígenas más conservados y números del país, el de los Cabécares.
En las montañas de Talamanca se ubica Alto Quetzal, esta aldea es uno de los principales asentamientos de los Cabécares, quienes se caracterizan por ser sencillos, tímidos y hospitalarios.
Actualmente esta población cuenta con unos 10 mil miembros, de los cuales todos hablan su lengua natal, el Cabécar. En Alto Quetzal es común ver caballos y chanchos paseándose por los patios y a las familias cortando racimos de plátano para preparar el almuerzo. Los niños van a la escuela y algunas mujeres cuidan a los más pequeños de la comunidad.
Los principales modos de subsistencia son la agricultura, la caza y la pesca. También Alto Quetzal se mantiene gracias a las cosechas de plátano y de diciembre a febrero los indígenas viajan a Frailes de Desamparados para trabajar en las recolecciones de café. Mientras trabajan en Frailes los Cabécares viven en pequeños cuartos de madera, los cuales tienen una estufa de leña y están ubicados a la orilla del cafetal.
Durante los meses de recolección, estos indígenas ganan un aproximado de 80 mil colónes por semana y ese dinero es el único ingreso en efectivo que tendrán durante todo el año. Este dinero lo utilizan para comprar sal, abono, cobijas, uniformes, botas y zapatos.
Unas cuantas mujeres se quedan en Alto Quetzal para cuidar a los niños menores de 6 años, porque una vez que alcancen la edad de 7 tendrán que ir a recolectar café como sus padres.Los granos de café que los Cabécares cosechan en Frailes son saboreados en alguna de las 6.000 cafeterías de la empresa Starbucks Coffee en Estados Unidos.
En las montañas de Talamanca se ubica Alto Quetzal, esta aldea es uno de los principales asentamientos de los Cabécares, quienes se caracterizan por ser sencillos, tímidos y hospitalarios.
Actualmente esta población cuenta con unos 10 mil miembros, de los cuales todos hablan su lengua natal, el Cabécar. En Alto Quetzal es común ver caballos y chanchos paseándose por los patios y a las familias cortando racimos de plátano para preparar el almuerzo. Los niños van a la escuela y algunas mujeres cuidan a los más pequeños de la comunidad.
Los principales modos de subsistencia son la agricultura, la caza y la pesca. También Alto Quetzal se mantiene gracias a las cosechas de plátano y de diciembre a febrero los indígenas viajan a Frailes de Desamparados para trabajar en las recolecciones de café. Mientras trabajan en Frailes los Cabécares viven en pequeños cuartos de madera, los cuales tienen una estufa de leña y están ubicados a la orilla del cafetal.
Durante los meses de recolección, estos indígenas ganan un aproximado de 80 mil colónes por semana y ese dinero es el único ingreso en efectivo que tendrán durante todo el año. Este dinero lo utilizan para comprar sal, abono, cobijas, uniformes, botas y zapatos.
Unas cuantas mujeres se quedan en Alto Quetzal para cuidar a los niños menores de 6 años, porque una vez que alcancen la edad de 7 tendrán que ir a recolectar café como sus padres.Los granos de café que los Cabécares cosechan en Frailes son saboreados en alguna de las 6.000 cafeterías de la empresa Starbucks Coffee en Estados Unidos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario