22.11.09

Dichosos los humildes

En setiembre de 2009 Ricardo Vanella, presentador del programa argentino "Clase Ejecutiva", estuvo en Costa Rica realizando una serie de entrevistas al Presidente de la República, al Presidente de la asamblea, a tres Ministros (Educación, Comercio Exterior, Turismo) y al Director de la entidad promotora del comercio internacional.
El presentador argentino extendió una invitación al pueblo de esa nación para que siguieran los reportajes sobre Costa Rica.
El presentador, expresó "Con entusiasmo argentino, le invito a usted a ver estas entrevistas de manera objetiva, sin sobredimensionar ni menospreciar. Aunque bien sabemos que el paraíso no existe en la Tierra, ellas contienen un mensaje esperanzador: es probable que haya por allí aquellos que con mucho hacen poco; pero también existen pruebas vivientes de que, con poco, se puede hacer mucho. Sin mandarse la parte, y habiendo partido desde la pobreza, hay quienes han puesto proa hacia la prosperidad y están construyendo -con las virtudes y defectos propias del género humano- un contexto de paz, de discernimiento y de respeto, donde impera el estado de derecho y la gente puede evolucionar."
"Tal vez sea un momento oportuno para que, miremos cómo lo hacen: con conciencia de país, de forma sencilla, con escasos recursos, pero con un plan cardinal y una organización interna que comprende el valor de las jerarquías y el consenso, sumado al beneficioso ejercicio de una estratégica inserción internacional." Agregó, Vanella.
Oscar Arias, presidente de Cota Rica; comentó que el país trabaja para ser en el 2021 el primer país del planeta completamente libre de producción de gases contaminantes.
Clase Ejecutiva, dedicó un programa a exponer la situación de Costa Rica. Dividió el programa en tres secciones.
La primera, "Realidad Latinoamericana".
1° parte
2° parte
La segunda, "Claves de Costa Rica".
1° parte
La tercera, "Negocios con Costa Rica".

NO HERVIR AGUA EN MICROONDAS

"Hace 5 días mi hijo de 26 años decidió tomarse una taza de café instantáneo. Puso a calentar en el horno de microondas una taza con agua sola.
No sé por cuanto tiempo lo programo pero me dijo que quería que el agua hirviera.
Cuando el tiempo se acabo el horno se apago y él saco la taza. Mientras miraba la taza se dio cuenta de que el agua no estaba hirviendo. Sin embargo, el agua broto directamente a su cara.
Toda su cara tiene heridas de 1er y 2do grado, es muy probable que la cara le quede marcada. Además de haber perdido la vista del ojo izquierdo parcialmente."
Mientras estábamos en el hospital el doctor que lo atendía comento que este tipo de accidentes es muy frecuente y que nunca debería de ponerse solamente agua a calentar en las microondas.
Si se calienta agua de esta forma siempre se debe poner algo en el agua, un palito de madera o una bolsita de té, pero si se va a calentar solamente el agua es mejor usar la cocina.
Un maestro de física dijo al respecto: "He sabido de varios casos. Esto es causado por un fenómeno conocido como supercalentamiento. Puede suceder en cualquier momento que el agua se está calentado, especialmente si el utensilio que se esta usando es nuevo. Lo que ocurre es que el agua se calienta mucho mas rápido de lo que las burbujas se forman. Si la taza es nueva no tiene ningún raspón o ranura por donde las burbujas puedan ir y puedan empezar a burbujear en el agua que ya esta hirviendo. Entonces el agua queda estancada y al contacto con el aire el agua brota con fuerza por la energía contenida."

“Timeless Audrey”. Biografía de Audrey Hepburn


Nací en Bélgica en 1929. Mi madre era holandesa y mi padre inglés, él trabajaba con una compañía de seguros y mi familia tuvo que viajar constantemente, pero desde los 6 hasta los 9 años estudié danza y arte dramático en Inglaterra. Cuando tenía 6 años mis padres se divorciaron y pasé 25 años sin ver a mi papá.

En 1939 inició la Segunda Guerra Mundial y mi madre prefirió que regresáramos a Holanda, a la casa de mi abuelo. Aún así, en 1940 los alemanes invadieron Holanda y cuatro años más tarde se llevaron la comida y el combustible de los holandeses. La gente moría de hambre y frío. Muchos hacíamos harina a partir de tulipanes para cocinar galletas y tartas. A un tío y uno de mis primos los fusilaron, por ser miembros de la resistencia holandesa. Mi hermano menor fue llevado a un campo de concentración y el mayor desapareció durante un bombardeo. No sabíamos si estaban vivos o muertos.




Yo ya era una buena bailarina y pude recaudar dinero para darlo a la resistencia holandesa. También pude impartir clases en la casa de mi abuelo a un grupo de jóvenes refugiadas y mi mamá me ayudó en todo lo posible para que yo no me deprimiera.




En 1946 un amigo me regaló un libro en holandés; era el diario de Ana Frank, y me destruyó. Para mí ese libro no era sólo páginas impresas, era mi vida. No he vuelto a ser la misma desde que lo leí, me afectó profundamente. Ana Frank y yo teníamos la misma edad cuando la guerra empezó y todo lo descrito por Ana son situaciones que yo también viví.




Un año más tarde mis hermanos regresaron y decidí volver a Inglaterra. Superé la guerra, pero me marcó para siempre con enfermedades que me impidieron realizarme como balletista. Entonces decidí buscar una manera para aplicar mis habilidades artísticas y asistí a un casting, para trabajar en un show de teatro llamado “Zapatos altos de botón”. Me esforcé para conseguir un papel destacado dentro de la obra. Al mismo tiempo trabajé como modelo y asistí a clases de expresión corporal y lecciones privadas de dicción.




En 1948 participé en una película de un productor holandés y a principios de los años 50 me dieron la oportunidad de hacer un protagónico en Inglaterra, acepté, pero le aclaré a la productora que no podía realizar un protagónico porque no sabía actuar. Aún así ella insistió en que yo podría desempeñar el personaje. Desde aquel momento realicé 7 películas, pero fue hasta después de una actuación en el teatro de Broadway cuando conseguí mi primer papel en Hollywood. Me ofrecieron protagonizar “Vacaciones en Roma”, con esta película gané mi primer Óscar a mejor actriz, en 1954.

Tengo dos hijos Sean y Luca, me casé en tres ocasiones. Mi primera boda fue en 1954 con el actor Mel Ferrer, padre de Sean. La segunda con el médico italiano, Andrea Dotti, quien es el padre de Luca y mi última pareja fue Robert Wolders, un actor holandés.

Mi último trabajo fue para la película “Always” o “Para siempre”. Dirigida por Steven Spielberg en 1989. Después me dediqué de lleno a la labor que me dio un profundo sentido de la vida. Mi más grande labor no fue la actuación, sino ser embajadora de la buena voluntad para UNICEF.




Durante los años 80’s y 90’s preferí entregarme por completo a esta causa, ayudando a niños pobres y como representante de esta causa tuve que viajar a 20 países en 5 años.
Mi carrera es un completo misterio para mí, jamás imaginé que iba a ser una actriz, nunca creí que aparecería en películas, mucho menos que todo iba a ocurrir de la forma que fue.




SEAN: Mi madre murió en 1993 en Tolochenaz, Suiza, por causa de un cáncer de colon. Sin duda ella fue un ícono de la moda del siglo XX, pero su mayor legado no fue su belleza, sino su compromiso humanitario y su esfuerzo por un mundo mejor. Creía en la paz antes que en la guerra, en el amor mejor que el odio y en cuidar a la gente mejor que en ignorarla. Siempre dijo que las personas tenemos dos manos porque una nos sirve para ayudarnos y la otra para ayudar a los demás.

En 1994 mi hermano Luca, Robert (el tercer esposo de mamá) y yo, decidimos construir la fundación Audrey Hepburn para niños y así continuar con la labor que mi madre apoyó. La fundación ayuda a muchas organizaciones alrededor del mundo para mejorar la vida de miles de niños.




También desde el año 2004 se creó el Audrey Hepburn humanitarian award o premio humanitario Audrey Hepburn, el cual es entregado a organizaciones o personas que hagan una contribución extraordinaria en honor de los niños, ya sea por medio de trabajo voluntario, creando organizaciones, incentivando la educación o con programas novedosos de ayuda comunitaria. Además actualmente funcionan 4 centros de ayuda infantil, dos que dan apoyo a hospitales, uno que está especializado en la atención de niños abusados y el último, que apoya la educación escolar en países subdesarrollados, este asiste a 115 millones de niños en todo el mundo.




El dinero para la fundación lo obtenemos de la exhibición “Timeless Audrey” o “Audrey eterna”. Es la más completa exhibición de su vida y su carrera, hay alrededor de mil fotos, premios, vestidos y objetos de interés. Además diseñamos bolsos y tenemos una colección de libros originales con la firma Audrey Hepburn. Esporádicamente subastamos vestidos y accesorios que ella utilizó para sus películas.

“La gente mucho más que las cosas debe ser restaurada, revivida, reclamada y redimida; nunca deseches a nadie.
Recuerda, siempre que necesites una mano que te ayude la encontrarás en el extremo de tu brazo. Cuando vayas envejeciendo descubrirás que tienes dos manos, una para ayudarte a ti misma y la otra para ayudar a los demás”. Audrey Hepburn.

EL MARACANAZO

El 16 de julio de 1950 Se jugó el último partido del mundial de 1950 en el Estadio Maracaná en Río de Janeiro, Brasil, frente a unos 220.000 espectadores. El equipo favorito era Brasil que llegaba a la final con 4 puntos producto de sus victorias frente a Suecia y España, mientras que Uruguay llegaba con 3 puntos obtenidos por una victoria frente a Suecia y un empate con España. Se dada por hecho que el triunfador del partido era Brasil. Sin embargo, Uruguay estaba en uno de sus mejores momentos, había ganado una Copa del Mundo, ocho Copas de América y dos títulos olímpicos y que su juego llevaba décadas provocando la admiración de todos los aficionados del mundo.


Al finalizar el primer tiempo, ambos equipos se retiran empatados a cero. En el minuto 2 del segundo tiempo, Brasil anota. Una gran celebración inunda el estadio Maracaná, pero la algarabía dura poco porque en el minuto 21 Uruguay empata. Con el resultado de empate Brasil ganaría la copa, pero cuando faltaban 11 minutos para el final del encuentro, Alcides Edgardo Ghiggia anota el segundo gol para Uruguay y el estadio queda en completo silencio. Brasil atacó con todo su poderío, pero no pudo revertir el resultado. Al finalizar el partido el público salió del estadio en silencio o llorando, sin presenciar la ceremonia de entrega de la Copa a Uruguay.
Para Brasil, la derrota fue una tragedia nacional, comentada como la peor del país. Se cancelaron los preparativos de una celebración que era obvia para muchos. Se reportaron numerosos suicidios y desde entonces la palabra Maracanazo ha quedado como expresión de derrota o desastre imprevisto, para los brasileños.

Max Jiménez, escritor tico.


Nació en San José el 16 de abril del 1900. Quienes lo conocieron lo describen como un hombre profundamente generoso, polifacético y muy conversador.


Tuvo el privilegio de tener dinero y se caracterizó por estar adelantado a su época y ser muy rebelde.


Se rodeó de amigos vanguardistas como Yolanda Oreamuno, Rodrigo Facio, Joaquín García y Francisco Amighetti. Todos ellos destacados por su generación, una generación superior, siempre adelantados a su época por todo el conocimiento que adquirieron.


Gabriela Mistral lo definió como vanguardista, es decir, muy avanzado para las ideas de su época.



En el caso de Jiménez, fue un hombre vanguardista principalmente en la escultura y la pintura, porque en su literatura se apegó más al romanticismo.


Fue un joven admirable, con una cultura general muy amplia, tanto que a sus 22 años ya había leído a Macerl Pruss en francés.


Uno de sus libros más conocidos fue “El Jaul”, lo concluyó 10 años antes de morir y lo hizo bajo el concepto de que todo pueblo pequeño es un infierno grande, se inspiró en un pueblo de Costa Rica, San Luis de los Jaúles, este es un pueblo ubicado cerca de San Isidro de Coronado, lugar donde el autor tenía una finca.



Max Jiménez murió a sus 47 años un 3 de mayo de 1947 en Buenos Aires, Argentina.

Por las maras vivís, por las maras morís.


Las maras, una amenaza para la seguridad pública de centro y norte América; inician a mediados de los sesentas en el sector este de Los Ángeles, California y a lo largo de los noventas surgen 300 pandillas, de ellas un 60% de los jóvenes pertenecen a la mara salvatrucha y el otro 40% forma parte de la mara 18, también conocida como M18.




Me llamo Miriam, soy de San Salvador. Cuando tenía 11 años comencé como miembro de la M18. Para ser aceptada en el grupo tuve que recibir una paliza durante 18 segundos. Recuerdo que fue algo brutal, estaba toda moreteada y sangraba; pero me levanté con una gran sonrisa por saber que iba a tener una familia, un grupo de hermanos que me iba a proteger. Desde ese momento la M18 decidió llamarme “La happy”.


Desde niña mi hermano mayor me agredía y mi mamá no hacía nada por impedirlo. Eso me motivó para abandonar mi casa y buscar un lugar donde me quisieran.


En la pandilla encontré cariño, sinceridad, protección, ellos me entendían y se convirtieron en mi familia.


Ahora tengo 26 años y soy miembro de un centro de rehabilitación para expandilleros y aunque ya no soy pandillera mi vida quedó atada a ese mundo.




En la actualidad el país más violento de Latinoamérica es San Salvador, principalmente por la presencia de las maras. Y para los mareros el mayor inconveniente es la falta de trabajo y educación. Esto los obliga a construir un mundo que les permita satisfacer todos sus vacíos.




Es posible que si la sociedad lograra ver el fenómeno de una forma distinta, la historia sería muy diferente y más personas podrían rehabilitarse y surgir como ciudadanos, al igual que “La happy”.